[vc_row type=»in_container» full_screen_row_position=»middle» scene_position=»center» text_color=»dark» text_align=»left» overlay_strength=»0.3″ shape_divider_position=»bottom» bg_image_animation=»none»][vc_column column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_link_target=»_self» column_shadow=»none» column_border_radius=»none» tablet_width_inherit=»default» tablet_text_alignment=»default» phone_text_alignment=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][vc_column_text]Entrenar artes marciales cuando eres mayor no es nada fácil. Es común escuchar: «estás muy viejo para entrenar artes marciales» cuando has pasado los 40 años de edad. A veces me parece que la sociedad latina tiene un deseo inconsciente de volver «viejo» a cualquier persona que pase esa línea temporal.
Sin embargo hay una pequeña minoría que conscientes de sus limitaciones no se entregan a ellas. Siempre que veo a uno de estos individuos me da un «fresquito» porque no soy el único «loco» que sigue teniendo hobbies a pesar de los años.
Aprender: una tarea que no debe de terminar jamás
Trabajo en el campo de las nuevas tecnologías y es común encontrarme con personas de mi edad (Gen X) que manejan los departamentos de mercadeo de grandes empresas y su «slogan» de trabajo es: «la tecnología me atropella». ¿Cómo es posible que una persona que maneje un departamento de Mercadeo esté tomando desiciones relacionadas al mundo digital? Y lo peor es que poco o nada hacen para «ponerse al día» con este tema. Y esto es lo que me parece reprochable en muchas ocasiones. La edad no debe de ser una disculpa para privarse aprender cualquier cosa que te apasione. Incluyendo artes marciales.
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row type=»in_container» full_screen_row_position=»middle» scene_position=»center» text_color=»dark» text_align=»left» overlay_strength=»0.3″ shape_divider_position=»bottom» bg_image_animation=»none»][vc_column column_padding=»no-extra-padding» column_padding_position=»all» background_color_opacity=»1″ background_hover_color_opacity=»1″ column_link_target=»_self» column_shadow=»none» column_border_radius=»none» tablet_width_inherit=»default» tablet_text_alignment=»default» phone_text_alignment=»default» column_border_width=»none» column_border_style=»solid» bg_image_animation=»none»][vc_column_text]

Pequeños cambios pueden generar una mejoría gigante.
Le advierto, si desea entrenar artes marciales siendo «mayorcito» ( o cualquier actividad en general) le informo:
- No va a aprender tan rápido como los jóvenes.
- Dificilmente alcanzará la velocidad de ellos y capacidad de explosión.
- A los 5 minutos de haber empezado, va a estar rendido mientras sus compañeritos centennials, no han empezado ni a sudar.
- Todo le va a doler y los que son parte de su grupo de entreno pensarán que usted es un flojo de «siete suelas».
Lo bueno:
- Se sentirá más fuerte cada día.
- Su velocidad y explosividad no será como la de los muchachitos compañeros suyos, pero compárese con gente de su edad, eso le dará otra perspectiva y notará la diferencia.
- Una elasticidad que no tenía aparecerá, será más ágil en su forma de pensar y sus reflejos mejorarán.
- Y su nivel de stress bajará al menos en esa hora de entreno intenso del día.
Llegando a cinturón negro segundo Dan después de los 60 años:
Conozco unos pocos que siguen su camino a pesar del paso de los años y como podrán ver a continuación, aunque el nivel de exigencia física puede ser menor, la fortaleza mental debe de prevalecer para resistir estas duras pruebas… y para eso no hay edad.
Se pueden hacer una idea con el siguiente video.[/vc_column_text][vc_video link=»https://www.youtube.com/watch?v=4FeuNtimqPY&t=95s» align=»center» el_width=»70″][vc_column_text]Cordial saludo a los Senseis:
- Alfredo Polanco
- Carlos Lugo
- Alejandro Lugo
- Carlos Aramburo
- Alex Suffi
- Joaquín Olano
- Roberto Zapata
- Arlex Obando
- Mauricio García
- Erwin Ayala
Toda una vida dedicada a las artes marciales.
Que convirtieron el Karate en su estilo de vida.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]